EL FUERTE ROCÍO DE UN AMANECER
LA CONVICCION DE ALCANZAR UNA META.
El suave sonido producido por la brisa sembrina acompañaban la noche de invierno del 21 de diciembre en la que Rocío Fuerte se encontraba llena de dudas.
No sabía si aparecería en el listado de la mañana siguiente de los próximos graduando de la Misión Ríbas (promoción Diciembre 2005).
La incertidumbre arropaba sus sentidos. La hacían vacilar. "La información que tengo es de un listado de 14 estudiantes que no se graduaría por falta de documentos", exclamó Fuerte.
La lógica le decía que no se preocupara, pero el temor la dominaba. La lucha duró varios minutos hasta que prevaleció la tranquilidad y la confianza en la fe de esperar lo que el destino le reparara.
El sueño irrumpió súbitamente permitiendo que Rocío descansara toda la noche olvidando todo lo que la aquejaba. La mañana desplazó la oscuridad abriéndose pasó e implantando un nuevo día.
Cuando Rocío se inscribió lo hizo con la cédula de identidad extranjera. Ahora tiene la identificación venezolana y por esta razón la disyuntiva de si estará o no en la lista.
"Voy a verificarme en la puerta del plantel educativo", reflexionó. "Nada pierdo"
Su hija Adriana la acompañó. Tomó su pequeño bolso negro cuadrado y guardó la blusa roja de la misión Ribas.
El camino se hacia largo, paso a paso se acercaban al sitio donde posiblemente se graduaría y alcanzaría su gran meta,
Cuando entra se consigue a la coordinadora de la parroquia quien le dice pasa rápido. Le acomoda la blusa, el cuello y le dice pasa, pasa está es tu silla "Estaban enumerada allí si es verdad que se me puso el corazoncito bien, bien porque ya vi la transformación. Todos estaban con aquellas franelas orgullosos. No sabia si estar triste o más alegres que ellos o con un poquito de tristeza, porque estaba sola. Nada más que me llevé a una sola de las hijas mías. Yo estaba como si fuera una muchachita de 6to grado que me estaba graduando...
"Se me aguó el guarapo. Hasta lloramos allí adentro. La coordinadora
de la parroquia hizo mención del muchacho que mataron la noche anterior. Tenían su franela y su título. La profesora pidió un minuto de silencio para él porque al muchacho lo mataron por error lo confundieron con otra persona.
Muchos compañeros tomaron la palabra. Dieron sus experiencias. Yo tenía mil palabras, yo que hablo tanto en ese momento no se me dio por tomar la palabra... me puse a escuchar a todos. Había unos que estaban llenos de pasión. Otros que estaban llenos de razón... más no en si el grado de responsabilidad que significa obtener ese titulo en la mano. Lógicamente esto debe venir después. Con un proceso más de afianzamiento de las políticas un despertar de la verdadera conciencia. Una cosa es lo que estás viendo a través de la pasión y otra cosa a través de la razón".
Rocío hizo una introspección. No podía creer que estaba viviendo este momento. Se notaba su emoción claramente. No podía coordinar sus ideas, cuando sospechó que la iban a nombrar, corrió desde la parte de atrás por un pasillo lleno de sillas vestidas para la ocasión excelente y nada más que escuchaba los latidos de su corazón fuertes y claros, que susurraban internamente en un lenguaje que sólo ella podía descifrar.
En el momento que la llamaron para recibir su certificado se paralizó y miró a su alrededor. Observa a sus compañeros, facilitadores y sintió que el mundo giró a su alrededor dejándola como eje de partida.
Mil imágenes se le vinieron a la mente y a la vez tenía la mente en blanco. Se colocó frente a su profesora y erguidamente con la frente en alto estiró su mano y recibió su anhelado titulo de bachiller de la Republica Bolivariana de Venezuela.
Todos la vieron, pero nadie conocía la verdadera historia de Rocío.
FUERTE Y REVELDE.
Nací en Cerete Córdoba, Colombia, un 21 de agosto de 1961. Mi Madre Isabel, madre soltera asumió su embarazo con frustración al saber que la persona en quien confiaba para su pareja no respondió como era su sueño. Un embarazo para una mujer huérfana analfabeta era algo complicado sobre todo porque había que enfrentar los prejuicios.
Nací en la mayor pobreza económica. MI madre pensó en regalarme a su hermana casada, para ella poder trabajar. Eso era una alternativa planteada por su hermana para ayudar a solventar la situación.
No fue si no al momento que surgió de ella la firme decisión de no desprenderse de su pequeña niña que había parido. Todos esos meses fueron precarios económicamente.
Afortunadamente contó con ese apoyo incondicional de su hermana quien en todo momento asumió esa responsabilidad, mientras mi madre probaba suerte vendiendo artefactos eléctricos en su pueblo un poco mas lejano donde llevaba esos productos y con las ganancias colaboraba con su hermana en los gastos.
En ese ir y venir así transcurrieron 7 años aproximadamente tiempo en que una persona le propuso a mi mamá convivir como pareja, hacer un hogar en ese pueblo así lo decidieron construyeron en ese pueblo (el recreo) en una casita que posteriormente fueron ampliando poco a poco, yo por mi parte fui favorecida ya que mi tía no dejo que me llevaran a ese pueblito porque allí no había escuela y yo ya estaba haciendo 3° y el 4° grado.
Mi vida transcurría en ese hogar donde había un sobrino del esposo de mi tía, quien también estaba allí. Porque donde vivían sus familiares no había escuela allí conviví todo ese tiempo en un hogar de una pareja que no tuvo hijos propios, pero se dedicaron a criar a sobrinos.
El tío era un carpintero de primera que trabajaba de manera permanente en la plaza de toros de esa ciudad reparando todas las tarimas, su esposa mi tía una costurera de profesión, inyectaba a todo que necesitaba y siempre estaba realizando trabajo social, ya que se dedicaba a cuidar a todo niño abandonado que le dejaran, iba lo buscaba, lo cuidaba y cuando estaban bonitos se lo quitaban así tuvo otros sobrinos del esposo que también estaba en situación de abandono y lo adopto legalmente, ya entonces éramos 3 los hermanos que nos criamos en esa casa.
Siempre fui una persona autónoma con ideas propias y me consideré una persona no fácil para obedecer, siempre fui rebelde desde niña y nunca acepte las normas impuestas en mi casa.
Como yo siempre veía a mi tía coser me gusta hacer mis propios diseños y dibujaba vestidos al ver que se descuidaba me sentaba en la maquina de coser a si aprendí, un día la aguja atravesó mi uña por descuidada.
Estudie la primaria en un colegio de monjas el mejor colegio de la pequeña ciudad, me destaque por el excelente redimiendo escolar aun cuando estuve siempre sola, no recuerdo momentos donde estuviera jugando o compartiendo en el colegio con niños de mi edad.
En ese tiempo si escuchaba alguna que otra niña habar de su papá y fue mi inquietud de preguntar porque yo en mi casa lo que tenia era a un tío. Empecé a comparar los apellidos y hacerme mi propia opinión de la situación, aun cuando era privilegiada porque nacer bajo una pobreza y que a lo larga de los años mejorara todo y pase hacer su consentida.
En mi país la primaria se culminaba en esa época con 5° grado por lo que para pasar al liceo exigían la partida de nacimiento original y necesitaba estar plenamente reconocido por mi papá, por este motivo lo llamaron para que resolviera el problema legal, el vivía en otro estado.
Recuerdo que fue un momento muy difícil yo estaba jugando en el patio y me llamaron a la sala, vi a un señor en una silla saludo y me responde mi tía con voz de mando saluda a tu papá salí de esa sala corriendo de la impresión, no fue hasta en la tarde que me obligaron a que me sentara en sus piernas.
El problema de mi apellido se resolvió y mi papá volvió, no he vuelto a saber mas nada de él por un buen tiempo yo seguí estudiando. Pase a estudiar bachillerato en un colegio privado por su puesto donde empecé a descuidar mi rendimiento a dado a mi rebeldía, quería tener libertad de hacer todo lo que quisiera, pero estaba obligada a respetar todas las excesivas normas que me imponían solo quería conocer por mi misma las cosas como por ejemplo escaparme de clase para ir a ver una película vespertina, o entrar a una heladería a comerme un helado gigante con el dinero que daban para pagar la mensualidad del colegio.
Así transcurrió mi vida de liceo entre el estudiar y toda las travesuras y mentiras para justificar las llegadas tardes, obligatoriamente tenia que asistir a misa todos los sábados y participar en todas las actividades de la iglesia un hecho importante fue cuando fui a hacer la primera comunión. Mi mamá tenia en el pueblo las ahorros guardados para esa celebración que implicaba el vestuario, las fotos, ente otros, pero yo ya en la escuela me había inscrito para hacer el cursillo y un día antes fue que llegue y avise y no dio tiempo ni de fiesta, ni de nada, ósea que ya manifestaba de con esa edad que yo quería tomar mis propias decisiones y mi manera.
Siempre me gustaron los poemas, la poesía y en los juegos de niños no, jugué siempre a la maestra y al reinado de belleza y diseñar modelos de ropa.
Continué mi bachillerato y sigue mi rebeldía no sabia que quería no ayudaba en la casa por mi propia libertad, sino obligada solo jugaba y registraba cada ves que podía las cosas guardadas.
Me gustaba escuchar la radio, pero no las emisoras locales en las noches colocaba hondas larga y siempre me salía una emisora venezolana con música del llano y siempre tuve la necesidad interna de buscar más allá de lo que me rodeaba, sin saber que quería.
No padecí de nada todo lo tenia, pero me aturdía saber que todo lo tenia, pero sentía que andaba en la búsqueda de algo, como estudiante de bachillerato fui pésima en matemáticas e ingles y muy buenas en las otras.
El mal comportamiento y las malas notas por fin hacen que me sacaran de colegio de monjas que me ahogaba me colocan en entonces en otro colegio privado mixto comercial donde por supuesto el cambio fue notorio.
VENEZOLANA POR CONVICCION.
Era tan alta que siempre debía ser la última de la fila del liceo. Su piel morena color canela y el cabello corto le lucían junto con sus ojos grandes y marrones. Extrovertida y a la vez sola buscaba la compañía de otros jóvenes. Los adultos de su tiempo decían que estaba muy desarrollada para su edad.
Buscando entre las estaciones radiales, la joven Roció sintonizaba algunas hondas de frecuencia que se colaban de Venezuela. Le llamaba la atención los instrumentos de percusión utilizada en la música del llano: arpa, cuatro y maracas.
Su prima al observar la obsesión que sentía Rocío por Venezuela la invitó a cruzar las fronteras. No fue una decisión simple debido a que la familia no permitiría bajo ninguna circunstancia que su pequeña volara hacia tierras desconocidas. Sin embargo, a pesar de la tormenta que se desató en su casa, Rocío atravesó la tempestad y se aventuro.
Al llegar a tierras venezolanas, el miedo a sentirse sola y desprotegida la invadió. Esto la lleva a buscar el apoyo de Witermundo, un compañero de trabajo y amigo.
Witermundo venía de Caracas de separarse de su pareja, con la que había convivido 18 años sin haber tenidos niños. La sensibilidad y el amor que le profesaba fueron suficientes para que en 8 meses formalizaran un hogar. Ella de 19 años y el de 37años. En un plazo de año y medio, Dios los bendijo con una bebé que llenó de alegría a la pareja y mantuvo ocupada a la joven madre.
Sin querer seguía la cadena de represión como se encontraba extranjera, sin amigos ni familiares se mantenía incauta en casa casi prisionera. No podía salir por no poseer cédula de identidad, y la bebe era tan blanca como la leche y ella de color canela la podían apresar por parecer plagio.
Esta situación no era distinta a la de su país "yo vengo acostumbrada a estar bajo régimen" expreso Rocío Fuerte. Witermundo un hombre de pensamiento retrogrado decía "la mujer tiene que estar limpiando en la casa" "el es calmadito, pero al final se hace lo que el quiera, Hubiese sido otra la situación si hubiese estado en mi país. " Exclamo Rocío Fuerte.
DEFENSORA DE LA SALUD
El 16 de abril 2003 una brigada de médicos proveniente de cuba llegó a Caracas a impartir la misión Barrio Adentro.
Progresivamente se expandieron por todas las regiones del país.
Como un haz de luz que se desprende desde el cielo e ilumina en la oscuridad. A si llego la misión Barrio Adentro a los Altos en agosto 2003 en la casa comunal de la parroquia Francisco Eugenio Bustamante.
Los vecinos de los Altos I y II se organizaron para atender a los médicos visitantes que venían a cumplir con una misión de salud desde la habana cuba.
Comprometidos con la comunidad un grupo se ofreció para impulsar la salud, la participación y estimular a los habitantes del parcelamiento.
Roció hace parte del grupo se vincula con la misión desde el primer día que se apertura en la casa comunal.
Un año más tarde los médicos cubanos deben premiar el valor que se evidencio cuando persona sin ningún interés asumen el compromiso de hacerle frente a la responsabilidad que se les presenta cuando llegan extranjeros a tierras venezolanas. Los médicos deben Postular a las personas que pertenecen al voluntariado que día a día los apoyaron. Roció es escogida para realizar un taller de Defensor@ de la Salud, en un primer nivel que se dicto desde el 15 de marzo 2005 al 08 de agosto del mismo año en el cual tuvo una duración de (315 horas).
Calle a calle, casa a casa en los Altos I, Roció entregaba una convocatoria para promover el comité de Salud de su comunidad. Requerimiento que le exigían en el curso que realizaba, la elección se efectuó en septiembre 2005.
Quedaron electo: como coordinador general Gastón Parra y su adjunta Margori Gutiérrez, entre otros coordinadores que tienen que velar por el buen desenvolvimiento del modulo de salud y luchar porque todas las personas tengan accesibilidad a una salud de calidad en el modulo popular inaugurado el 27 de enero del 2005 en los Altos I.
Una mañana de las calientes típica de Maracaibo Rocío se prepara para emitir una información de prevención familiar en la casa comunal, a las personas asistentes al consultorio de salud, ella debe hacerlo porque para eso la formaron, ahora era el segundo nivel que realizaba, también estudia en la misión cultura abona con semillas fértiles el camino que la llevara a un futuro exitoso.
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